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En una comunidad vulnerable, o que se ve afectada económicamente por factores externos, la utilización de una moneda comunitaria promueve el desarrollo del mercado y comercio interno, y protege la economía de fluctuaciones o recesiones externas.   

Actualmente, en Colombia no existe una moneda comunitaria que se utilice  de forma estable. Sin embargo, hay múltiples ejemplos alrededor del mundo que evidencian sus ventajas y éxito en la confianza de la comunidad sobre ellas.

En primer lugar, se debe mencionar una de las monedas comunitarias más antiguas del mundo,  el Wir suizo. Creada en el año 1934, tiene como fin servir a las pequeñas y medianas empresas  para comprar, vender y contratar servicios a unos intereses más bajos, en comparación del Franco Suizo, y a través de una plataforma en línea.

Para entender el tamaño y la confianza que tuvo su país en ella, basta con decir que para el año 2015 su circulación representaba el 2% del valor del PIB de Suiza, teniendo más de 50.000 miembros en su banco. El principal motivo que hace a las personas mantener su confianza en esta moneda, es, según Dodd, N., autor del libro People Powered Money, que “la escasez de moneda nacional, no necesita afectar la actividad económica real, ya que el Banco WIR tiene un efecto contracíclico, es decir, expandirse durante las recesiones y contraerse durante los auges. Esto permite que las Pequeñas y Medianas Empresas -PYME sobrevivan e incluso prosperen en tiempos de incertidumbre en la economía de efectivo convencional.”

 

De otro lado, un ejemplo más cercano lo encontramos en Brasil. En medio de una antigua favela dentro de la ciudad de Fortaleza, nació el Banco Palmas, que desde el año 2000 le ha ofrecido a todos los miembros de la comunidad préstamos de microcrédito sin intereses en su moneda comunitaria, las Palmas. Según Dodd N, el objetivo principal de Banco Palmas es “localizar la producción y el consumo y, a través de las Palmas, retener más riqueza dentro del área, generando empleo e ingresos.” La confianza del pueblo brasileño ha sido tal, que hoy en día, este ejemplo se ha extendido a más de 100 lugares en todo Brasil, y el banco central de Brasil la reconoce como una buena y valiosa iniciativa. 

 

La confianza en las monedas comunitarias llega cuando esta demuestra su independencia de las fluctuaciones externas de la economía, y además, fortalece los intercambios, el comercio, el mercado y las oportunidades de trabajo para las personas involucradas. Evidentemente, una moneda comunitaria no es intercambiable por la moneda nacional del país, la razón es que esta busca permanecer en determinada comunidad y/o región para hacerla crecer con sus propios medios y servicios, sin depender de ningún factor externo. 

 

Una investigación de la Universidad de Bristol y la Universidad de Brunel, Londres, proporciona evidencia de que las monedas comunitarias diseñadas principalmente para apoyar la economía de las Pequeñas y Medianas Empresas -PYME también pueden tener efectos sociales significativos. Según la investigación, las transacciones que utilizan tales monedas, en este caso la libra esterlina, contribuyen a que las personas hagan conexiones con otros, con sus comunidades, con los entornos a través de los cuales se mueven y hacia lo que consumen, mientras desarrollan sentimientos de confianza y abren nuevos tipos de interacción.

 

En otras palabras, la elección consciente de las empresas y los consumidores para llevar a cabo intercambios económicos a través de un medio que valore y apoye explícitamente el área local y las Pequeñas y Medianas Empresas -PYME puede conducir a ganancias significativas en la cohesión de la comunidad y reconfigurar las relaciones sociales, así afirman los investigadores del libro People Powered Money. 

 

Hace un par de años, en Suesca, Cundinamarca, existió una moneda llamada “La Roca”, esta tenía como pilares los siguientes principios: 

 

  1. En la economía de la Comunidad de La Roca, no se cobran intereses, ya que consideramos que los intereses son "un veneno" para la economía.

 

  1. La potestad de hacer el dinero debe ser de la misma Comunidad/País y no delegarlo en ninguna entidad (banco) privada, como lo hacen actualmente la gran mayoría de los países del mundo. La historia de ”Estados Unidos” nos muestra también un caso real de la importancia de que el gobierno retome el derecho de emitir el dinero. 

 

  1. La cantidad de dinero en circulación debe ser dictado por la Producción reflejada en las necesidades de la Comunidad/País. Hay una historia que nos permite ver cómo actualmente quienes deciden cuánto dinero ponen o sacan de circulación son los mismos bancos privados que "crean" el dinero, siendo una técnica perjudicial de dirigir la economía.

 

Este fue un buen intento de aprovechar los servicios y la mano de obra inutilizada en esta región. Sin embargo, por escasez de servicios, La Roca, no  perduró. Hoy en día, la utilización de una moneda comunitaria en Colombia podría ser de suma ayuda para revitalizar y salvaguardar la situación económica, y laboral, desfavorable dentro de muchas comunidades que quedaron en estado de vulnerabilidad después de la guerra, o bien, simplemente necesitan fortalecer  su economía.